El Maillo

"Noviembre tiempo de castañas"

La castaña procede de un árbol llamado castaño, que puede alcanzar alturas de hasta 30 metros y goza de una larga vida, unos 150 años de media. Hay distintas variedades, pero el más conocido es el castaño español, al que siguen el castaño montañés, el castaño de pasta, el castaño rojizo, la pistoresa, la victorina y el silvestre. Las castañas procedentes de nuestro país alcanzan una gran demanda en Europa, sobre todo las que proceden de Galicia, León, Asturias, Cáceres, Huelva, Málaga, Ávila y Salamanca.

La Castanea viene envuelta en una corteza espinosa de color verde, que se quita antes de ponerla a la venta. Las castañas que encontramos en el mercado están cubiertas de una cáscara de color marrón, que sirve para que no se rancien. Una vez en casa, pueden conservarse en el frigorífico de dos a nueve meses. Si adquiere castañas sin cáscara nunca debe comprarlas crudas, lo mejor es que estén cocinadas, en botes de cristal, en conservas o en bolsas herméticas.

La castaña es un alimento muy nutritivo y de alto valor energético. En estado fresco contiene un gran porcentaje de agua (60 %) y un alto contenido de azúcar y almidón (35 %, el doble que las patatas), que se completan con grasa, celulosa y cierta cantidad de sales minerales. Por si eso fuera poco, también posee gran cantidad de hidratos de carbono.

Aunque la gran mayoría asociamos las castañas con la época invernal, estos frutos secos empiezan a cosecharse en septiembre y están presente en el mercado hasta el mes de marzo.

    Cuando se caen las flores, comienzan a crecer los frutos, su desarrollo dura unos diez meses, hasta que maduran (coincidiendo con la llegada del otoño y las lluvias) y caen al suelo. Es en este momento cuando se recogen.

 

Valor nutritivo

Las castañas son muy ricas en hidratos de carbono, contienen menos grasas que los demás frutos secos y están formadas casi por un 50% de agua, estas características hacen que las castañas tengan un contenido calórico (200 calorías por 100 grs.) menor que el de otros frutos secos.
Son ricas en minerales (potasio, hierro, fósforo y magnesio) y en vitaminas (B1 y B6) necesarias para el sistema nervioso y el cerebro.

Por su contenido en potasio y carencia de sodio son ideales para los hipertensos

Trucos para conservar y asar las castañas

- Se conservan mucho mejor si las enterramos en arena seca.
- Para que no estallen una vez en el horno, lo mejor es hacerles un corte con un cuchillo.
- Antes de cocer las castañas hay que quitarles la cáscara.
- Lo mejor es cocerlas en agua con sal y unos granos de anís.
- En la olla a presión las coceremos en 10 minutos, pero hay que enfriarlas rápidamente para que no se deshagan.

Reina de los postres y las guarniciones
Las castañas se pueden tomar crudas, asadas, en postres, se pueden utilizar para hacer salsas, cremas, guarniciones, etc. Se utilizan mucho en la cocina, ya que se pueden cocer al vapor, hervir, asar y tostar. Son parte fundamental de muchas preparaciones culinarias, sobre todo en repostería. Así, son de uso frecuente en la elaboración de tartas, mermeladas, rellenos y, cómo no, el delicioso marron glacé. Molidas se utilizan para elaborar harina y trituradas para aromatizar cremas pasteleras, helados, bavarois y postres como el Mont Blanc.

   

Recetas con castañas

Castañas en almíbar

Mousse de castañas

Castañas con leche

Estofado de cerdo con castañas