El Maillo

"Juegos autóctonos"

Los juegos autóctonos de El Maillo son muy similares a los de los pueblos de esta Castilla profunda, a la que el pueblo pertenece, y que en gran manera define los caracteres de sus gentes. 

Cuando pensé enriquecer a "El Maillo" con esta página, mis recuerdos me llevaron a los últimos años de la década de los 50 y toda la década de los 80, cuando recorría y jugaba, de ni niño y adolescente, por los distintos sitios y lugares del pueblo. 

En aquellos años la inexistencia de TV, y salvo en algunos hogares, tampoco radio, daba lugar a que los niños y jóvenes pasasen mucho tiempo en la calle y para jugar se contaba con medios muy escasos, lo que hacia "funcionar" a tope la imaginación y la destreza de cada uno. Si a ello se junta que había una época del año, la cuaresma, etapa que los días parecían meses, ya que los grandes velos con los que se cubrían los santos en la Iglesia, parecían que se también tapaban la única diversión que la juventud tenia el domingo, como era el baile en el "Salón", amenizado por don José Antonio entre otros. De hecho varios de estos juegos, como eran : la calva, la comba, la barra, sólo se jugaban en esta época del año los viernes, después del calvario -la comba las mujeres- y los domingos tanto mujeres y hombres.

Los juegos que a continuación detallo, son como yo les viví o bien como me los han contado, ya que alguno de ellos,  yo nunca la presencie. Varios de ellos se han dejado de jugar o de forma muy esporádica, habiendo sido sustituidos por los ordenadores y las consolas. 

Los juegos los divido en dos grupos, uno, el que corresponde a los que jugábamos en la etapa de niños y adolescente, y el otro, el que jugaban los jóvenes y mayores. 

El cinto Las canicas La peonza El rescate
La comba Las chapas Las tabas Ojo de buey, tijera
La calva      

 

EL CINTO

Los niños que deciden jugar al juego de esconder el cinto, designan el campo de acción del juego, más allá de cual, no se ha de ir a buscarle. El niño que pone la correa, o cinturón, suele ser el primero que la esconde. Mientras se está ocultando el cinto, los demás han de estar en un lugar que no les permita ver los movimientos de éste. A voz de: "Ya vale", salen todos a buscarle.

El que la ha escondido va indicando, si se alejan o acercan del lugar del escondite, mediante la voz de: " Frío, frío... caliente..., que te quemas (fulano)". 
Encontrado el cinto, quien la ha hallado lo manifiesta al resto y comienzan a correr todo, ya que el ganador comienza a repartir "caricias" con el cinto encontrado y va dando con él al resto de los jugadores hasta llegar al lugar donde se comenzó el juego. (Los "cintazos" no solían ser muy fuertes). 
Cuando todos han regresado al lugar del escondite, quien ha hallado el cinto le vuelve a esconder y se vuelven a repetir las secuencias del juego.

"Rin-Tin-Tin" fue la primera serie que vimos en El Maillo en 1962, a la vez que jugábamos en la calle.

 

 

LAS CANICAS

Es un juego que se practica con canicas. Estas pueden ser: de cristal, arcilla, metálicas, etc. Pueden jugar varios jugadores. Primero de todo, se hace el agujero, que un pequeño hoyo en el suelo, de forma circular y con una profundidad de unos 5 cm.. Los jugadores marcaban una raya a unos 4/5 metros. 

Para decidir quien tiraba primero, se hacia una tirada previa, desde el agujero a la raya, saliendo primero aquel cuya bola se había quedado más cerca de la raya. 

El objeto era tirar la canica para meterla en el hoyo. Una vez que tiraban todos los jugadores, el que había metido la bola o el que había quedado más cerca, continuaba el juego con el objeto de golpear las bolas de los contrincantes para meterlas en el hoyo. 

Solían marcarse una reglas, para poder golpear la bola, bien sólo con el dedo o bien acercando una cuarta y golpear/lanzar con el pulgar. El que perdía pagaba con una canica al ganador. Las canicas también eran "moneda" de cambio para el pago en otros juegos

 

Todos los que fuimos niños en las décadas de los años 50 y 60, recordamos la enciclopedia ÁLVAREZ, que fue espectadora de nuestros juegos

 

 

LA PEONZA

Este juego es conocido en otros pueblos como "peon", "piuca" o "trompo".Peona es un objeto de madera de forma cónica y terminada en punta metálica con la cabeza redondeada. Sobre ella se enrolla una cuerda o cordel para lanzarlo y hacerlo "bailar" o "repiar". 

Para evitar que la cuerda o cordel se escapase de la mano a la hora de lanzar la peona, se colocaba en uno de los extremos una arandela o una moneda de dos reales, aprovechando su agujero para realizar un nudo de sujeción. 

Las formas de jugar eran diversas, detallo alguna de ellas: 

Los jugadores lanzaban la peonza a la vez y cogiéndolo con la mano, se dejaba "repiar" en la palma de la mano, ganando el que más aguantar. 

Marcando en el suelo un circulo de unos tres metros de diámetro, colocando en su interior los elementos que se jugaban: cartetas, canicas o "perras" (monedas). Se lanzaba la peona para sacar estos elementos del circulo, pudiéndole coger con la mano, sin dejar de repiar, y lanzarlo al lugar donde estaban las apuestas. Se ganaba cuando se sacaban totalmente del circulo las apuestas. (Cartetas eran las carátulas con foto de las cajas de cerillas). 

Competición directa. Esto consistía en el circulo antes indicado, lanzar la peonza y una vez bailando o repiando, el competidor lanzaba el suyo para intentar golpearlo y sacarlo fuera del circulo; podía ayudarse del cordel para llevarlo de un sitio a otro. Si no lo conseguía, el peón quedaría en el circulo, siendo el resto de competidores en que lanzarían sus respectivos peonzas sobre el que estaría tumbado en el suelo. Esta formula, en algunos casos, llevaba a que quedara rajada alguna que otra peonza.

 

Imagen de niño con la peonza e imagen de la peonza de madera

 

EL RESCATE

Se hacían dos bandos o equipos, que iban escogiendo "los dos capitanes" -estos solían ser los dos mayores del grupo-, una vez realizado el sorteo de quien empezaba escoger. El sorteo que se realizaba yendo "pie a pie", uno en frente del otro hasta quien ajustaba el ultimo. 

En una zona llana y distante de 15 a 25 metros, más o menos, cada equipo marcaba en el suelo una raya paralela a la de su oponente, por lo que quedaba una zona lo suficientemente grande para desarrollar el juego. Tras la raya marcada esta "la casa" de cada equipo. 

El juego comienza al salir uno de los jugadores al campo de nadie y uno del otro equipo tratará de tocarle, acción que se llama "apresarle" ó "tocarle". únicamente puede apresar el ultimo que sale de su línea. 

Una vez arrestado un rival, lo lleva a su campo, donde queda preso, en posición de brazo extendido para que un compañero le venga rescatar. Cuando son varios "los tocados" se van encadenando con el fin de acercar la posición de rescate al campo del contrario. Serán liberados siempre que un compañero venga y les toque, situación que intentará evitar el equipo propio con una defensa de la zona que conlleve nuevos apresamientos. Varias eran las tácticas que se empleaban, una de ellas era correr lo más lejos posible de la zona para intentar distraer , a la vez que otros pudieran liberar a los compañeros. 

Se declaraba ganador aquel equipo que conseguía apresar a todo el equipo contrario.

 

LA COMBA

Se juega con una cuerda. Dos jugadores la agarran, uno por cada extremo, para dar vueltas a la cuerda. Los demás se colocan en fila para ir pasando a saltar sin perder turno, una vez que empieza a saltar el primero. Si uno no salta cuando le toca, o tropieza con la cuerda, se para el juego y éste pasa a "ligársela", o lo que es lo mismo, a "dar a la comba".
Mientras que uno salta, los demás cantan una canción y según como sea ésta, se da a la comba a un ritmo diferente. En el juego de la comba existen muchas variantes, casi siempre acompañada de una canción determinada. 

 

 

Imagen de niñas jugando a la comba

Estas canciones que se recuerdan siempre son:
Una, dos y tres. 

Pluma, tintero y papel. 

Para escribir una carta. 

A mi querido Miguel. 

Que se ha marchado esta noche. 

En el correo de las tres. 

Que una, que dos y que tres.
El cocherito leré,

me dijo anoche, leré,

que si quería, leré,

montar en coche, leré.

Y yo le dije, leré,

Con gran salero, leré

No quiero coche, leré,

Que me mareo, leré.
Soy la reina de los mares,

y ustedes lo van a ver,

tiro mi pañuelo al agua

y lo vuelvo a recoger

Pañuelito, pañuelito,

¿quién te pudiera tener?

Guardadito en el bolsillo 

Como un pliego de papel.
Al pasar la barca,

me dijo el barquero:

las niñas bonitas,

no pagan dinero.

Yo no soy bonita,

Ni lo quiero ser,

Arriba la barca,

Una, dos y tres.

 

LAS CHAPAS

Las chapas las sacábamos de los tapones que cierran las botellas de algunas bebidas. Se conseguían de las botellas abiertas en casa o en las tabernas del pueblo. 

La chapa se preparaba , extrayendo el corcho y cambiándolo por la fotografía de algún cromo o calcamonia, cubriendo por un trozo de cristal en algunos casos. No era fácil hacerlo, dado que el cristal precisaba mucha "elaboración" para poder dar la forma circular.

El golpeo de la chapa se realizaba con los dedos índice o corazón. Se realizaban en el suelo una especie de pista con los laterales de arena, simulando carreras de ciclistas o de coches. Las pistas solían tener múltiples curvas y zonas onduladas para incrementar su dificultad. Los lanzamientos eran alternativos por parte de los jugadores, volviendo a la salida aquel jugador que se saliese de la pista. También podías golpear a la chapa de un contrario e intentar sacarle de la pista. Ganaba aquel que llegase antes a la meta. 

 

LAS TABAS

La taba es un astrálago, es decir un hueso que se encuentra en las patas de las ovejas, corderos y carneros. Era un juego muy preferido de las niñas, quienes solían tener una bolsa con su pequeña colección de tabas. Sentadas en el suelo y con las piernas cruzadas era la posición preferida para el juego. 

Las niñas les daban cuatro nombres a las distintas posiciones de la taba, con algunas variantes en las diversas comarcas,: aguas, era la cara ancha y más hundida y también la más preferida en las competiciones; la parte contraria se decía pencas, aunque muchos usaban la palabra culos; la lateral más lisa era llamada lisas y su contraria, algo hundida, carnes. 

Las variantes para jugar a las tabas eran bastantes, pero el modo más general era el siguiente: Las tabas, hasta ocho y doce, se agitaban en las manos o en un bote y se lanzaban sobre una superficie plana cayendo cada una a su aire. La que primero jugaba lanzaba a lo alto con la mano derecha una canica o bola de cristal y con la izquierda cambiaba la posición o recogía las tabas que había anunciado, las lisas por ejemplo. Debía darse prisa, si no recogía la bola a tiempo o no recogía todas las tabas en la posición dicha, perdía o pasaba otra compañera a jugar. Había niñas de vista tan aguda y manos tan avezadas que entre lanzar la bola y recogerla, y también las tabas, todavía tenían tiempo para dar una palmada. Listas que eran ellas.

 

 

 

OJO DE BUEY,TIJERA,MACHOTA

Juego colectivo, al aire libre. Se forman dos equipos de igual número de jugadores, que se habrán elegido a suertes, un jugador es neutral que es el juez de el juego. 

Uno de los grupos queda, y forman una hilera introduciendo la cabeza de uno entre las piernas del juez del juego, agarrándole por los muslos. Cada uno de los miembros del otro grupo debe de saltar sobre la hilera formada. 

Cuando todos han saltado, un miembro del equipo solicita del equipo contrario que adivinen el gesto que está haciendo al juez, que puede ser "ojo de buey":realizando un circulo con los dedos índice y pulgar, "tijera": cruzando los dos dedos índices y "machota" cerrando el puño derecho. 

Si el equipo sobre el cual se ha saltado aguanta el peso y adivina el gesto, gana y pasa a ser el que salta. También ganará si el equipo que ha saltado cae al suelo.

 

LA CALVA

Era el tradicional juego de los solteros y casados del pueblo principalmente durante la etapa de cuaresma. 
Los elementos que se precisa son la calva, que esta hecha de madera, bien de roble o encina, de una sola pieza en forma de ángulo obtuso no muy pronunciado, con laterales diferenciados, bien fuera para el posado de la calva o bien para la parte alta de la misma. Junto a la calva se precisan lo que se denominan "el mazo", que son dos cilindros de piedra de unos 20 centímetros y cuyo peso esta alrededor de 1 kilo. 
Se jugaba en la plaza o en las afueras del pueblo, ya que se precisa una "campo" de juego largo, especialmente por la caída de los mazos y el peligro que conllevan. La distancia entre la línea de tirada y la calva esta en unos 15 metros, aunque a veces se ponía a una distancia mayor. 
Cada jugador tira los dos mazos y el objetivo es golpear a la calva, no siendo validos aquellos derribos de la misma que no sean de golpe directo, es decir que si da primero en el suelo y después golpean, no serán contabilizados. 

La puntuación es punto por derribo, lo que significa que un jugador puede conseguir dos puntos por tirada, si golpea la calva en las dos tiradas. El juego podía ser individual o por equipos, siendo la puntuación de acuerdo con lo acordado, normalmente 25 o 50, dependiendo si era individual o dobles.

Actualmente en El Maillo se sigue jugando principalmente en época de Fiestas