El Adelanto de Salamanca Noticia sacaba con fecha  08 / 10 / 2008

Los actos taurinos vuelven a centrar la jornada festiva

Una degustación de patatas meneás precede al encierro de los siete astados

 

Numerosas personas degustaron patatas meneas con chichos en la plaza

Algunos valientes en el encierro

María Jesús Gutiérrez 
EL MAÍLLO 
Los vecinos de El Maíllo vivieron ayer una nueva jornada festiva en la que el tiempo no acompañó como en los días precedentes, ya que el sol dio paso a un cielo encapotado con un aire bastante molesto, pero esto no supuso ningún contratiempo, ya que los actos se celebraron como estaban previstos. 
Así, la Plaza Mayor volvió a ser el centro neurálgico de toda la jornada, ya que por la mañana acogió la degustación de numerosos platos de patatas meneás acompañadas de tocino que en El Maíllo denominan chichos. Para este almuerzo se utilizaron 100 kilogramos de patatas y 60 de tocino. 
Con el estómago lleno, los vecinos esperaron la llegada de los astados, mientras el ambiente era animado por los tres tamborileros locales. 
Encierro 
El segundo encierro, en el que corrieron los dos novillos que se lidiaron por la tarde y cinco vaquillas, dio un gran susto a los asistentes, ya que uno de los toros cogió a un chico en la entrada de la plaza, el cual fue atendido en el quirófano móvil, cuyos facultativos señalaron poco después que había sido un "varetazo leve". 
Respecto a las vaquillas, éstas dieron muy buen juego a los más valientes del lugar, que fueron los encargados de hacerles recortes y darles algún que otro capotazo, mientras Niki volvió a repetir su hazaña y de nuevo saltó a una de las vaquillas. 
Los actos continuaron por la tarde con la segunda novillada, en la que el novillero de la Escuela de Tauromaquia de Salamanca Héctor Roberto fue el encargado de la lidia.