EL MAILLO ENFRENTAMIENTO ENTRE LOS VECINOS POR EL PREMIO DE LA LOTERIA (Notiocia del adelanto 03/09/2004)
El dueño del bar afirma que nunca reserva los décimos

Un supuesto abonado denuncia al vendedor por no guardársel

Un billete del 46.806 fue repartido por el bar El Timón entre sus cliente

La secular paz de El Maíllo, localidad de unos 400 habitantes de la comarca mirobrigense, parece resquebrajarse por culpa de la lotería. El pasado 21 de agosto, Jaime Merchán, propietario del bar El Timón, repartió entre sus clientes un billete --10 décimos-- del número 46.806, que resultó agraciado con el premio gordo del sorteo de la Lotería Nacional; 600.000 euros (100 millones de pesetas) que parecen haber traído la discordia entre los vecinos. Y todo porque parte de quienes compraban habitualmente el número --siempre el mismo-- se han quedado en esta ocasión sin el décimo: el hostelero se los vendió a otras personas, a los primeros que lo pidieron: "El que está, lo coge", sentencia Jaime Merchán, quien afirma que "nunca he reservado los décimos". Es más, continúa: "Si sobran, cuando el lotero viene el viernes se los devuelvo".

Francisco Baz, también vecino de El Maíllo, se ha sentido directamente perjudicado. Afirma que desde abril del pasado año está abonado al 46.806. "Uno de los dueños del bar, hermano de Jaime, nos propuso coger el número cada semana. Eramos ocho fijos, y siempre quedaban dos boletos libres", argumenta Baz, al tiempo que explica que algunos de los supuestamente abonados suelen compartir el décimo con otras personas.

DENUNCIA Cuatro de estos compradores "fijos" de la lotería se quedaron sin el décimo premiado. Pero sólo uno de ellos, Francisco Baz, presentó el pasado 24 de agosto una denuncia en el cuartelillo de la Guardia Civil de La Alberca, que dirimirá el Juzgado de Ciudad Rodrigo. Los otros tres han declarado como testigos, según Baz, avalando su versión, pero no han presentado denuncia, tal vez porque hay vínculos familiares con el propietario del bar El Timón, en donde el lotero de La Fuente de San Esteban deja todos los viernes un billete del 46.806.

Francisco Baz y Jaime Merchán coinciden al afirmar que el número se vendió a personas no habituales, a emigrantes que pasan el verano en su pueblo. Entre ellos, incluso hay un hermano del denunciante que se ha beneficiado del premio. Lógicamente, el hostelero se quedó con un décimo: "Siempre cojo un número, porque, ¿cómo me voy a quedar sin él?", explica.

Discrepan denunciado y denunciante sobre lo que ocurrió después del sorteo: Francisco Baz afirma que le llamó Jaime Merchán "para felicitarme", mientras que éste dice que Baz ni siquiera "ha preguntado por la lotería". Es más, "desde entonces no ha vuelto por el bar".